La inseguridad jurídica: terreno fértil para la corrupción, la ineficacia y la pérdida de confianza

Fuente Tomada de Ámbito Jurídico

Gerente AvellanedaA & Asociados / Directora Academia de la Gestión Pública AGP 

CARLOS EDUARDO CASTAÑEDA CRESPO 

Exfiscal Delegado ante la Corte Suprema de Justicia / Conjuez del Tribunal Superior de Bogotá 

La crisis de legitimidad que está viviendo el Estado colombiano es resultado de procesos históricos y exige, sin más aplazamientos, cambios estructurales en la manera de concebir el presente y proyectar el futuro de nuestro país.  

 Hoy, se ha exacerbado de manera insostenible la distancia entre las instituciones y el ciudadano que está y se siente famélico, “deshecho por el sufrimiento”(1), mientras carga en sus hombros el régimen obeso y paquidérmico que, sin más espera, o cambia su estilo de vida o tendrá que afrontar una detonación de lo que está en ebullición.  

 También aumenta la frustración del gestor público. Nos referimos al honesto (porque el deshonesto no siente miedo, ni frustración, sencillamente, no siente a Colombia), al que entrega todo por el país y no se atreve a robarle ni un segundo, ni un peso, esos que son más, pero que se sienten solos y, además, perseguidos. Los que se ahogan en los más de 6.200 artículos que regulan la contratación pública, a esos que les compulsan copias a la fiscalía, porque omitieron requisitos formales para contratar; esos que tiemblan al tomar una decisión, porque temen ser investigados y condenados al descredito y a la pérdida de todo, en medio de la filosofía en la que prevalecen las formalidades, por encima del fondo, mientras quienes se roban a Colombia caminan impávidos e indemnes.  

 También se ha exacerbado de manera insostenible la falta de confianza del sector privado local e internacional, la recesión de credibilidad y la sensación de inseguridad. 

 Quienes generan empleo con esfuerzo y perseverancia están agonizando y quienes tienen capital para no agonizar están planeando cómo trasladar sus inversiones a otros hemisferios. Ya reina la desconfianza y la inseguridad de todo tipo: física, jurídica, empresarial, comercial y económica. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *